Cómo evitar la anemia por deficiencia de hierro

marzo 30, 2022 NIÑAS

De todos los nutrientes que un bebé necesita para crecer y prosperar, el hierro es el más importante. Esto se debe a que es necesario para transportar oxígeno al cerebro y al cuerpo en crecimiento. Además, no hay momento en la vida de una persona en que crecerá lo rápido que crece en los primeros dos años de vida (ni siquiera en la pubertad).

Si el nivel de hierro de su bebé es demasiado bajo, se puede presentar una deficiencia de hierro o anemia por deficiencia de hierro. De acuerdo a los Centros para el control de enfermedades (Centers for Disease Control, CDC), casi uno de cada siete niños entre uno y dos años tienen deficiencia de hierro. De no corregirse, puede retrasar el desarrollo y las habilidades de razonamiento de su hijo. De hecho, este efecto puede ser duradero dado que los estudios muestran que los niños que experimentaron deficiencia de hierro durante la infancia pueden presentar dificultades en determinadas áreas (como la escuela y la conducta) a medida que crecen.

No se preocupe, hay mucho que puede hacer para evitar o tratar la deficiencia de hierro y reducir el riesgo de que su hijo tenga dificultades.

0-6 months

De 0 a 6 meses

La mayoría de los bebés que nacen a término completo (40 semanas) tienen reservas de hierro que duran aproximadamente entre 4 y 6 meses. Algunos bebés presentan un mayor riesgo de experimentar deficiencia de hierro dado que nacieron de forma temprana o fueron más pequeños. Estos incluyen bebés prematuros y aquellos con un bajo peso al nacer (menos de 5,5 libras).

¿Qué hacer?

Hable con su pediatra acerca de la necesidad de un suplemento de hierro si su bebé fue prematuro o tuvo bajo peso al nacer. La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda añadir un suplemento de hierro a los bebés amamantados de cuatro meses o más que no ingieren alimentos ricos en hierro. Si bien la leche materna es altamente nutritiva, tiene bajo contenido de hierro. Al comenzar a ingerir alimentos sólidos, entre los 4 y 6 meses, comience con alimentos ricos en hierro: vea la Tabla en la página 29.

De 6 a 12 meses

En esta etapa, las reservas de hierro son bajas, de modo que los bebés necesitan mucho más hierro de sus alimentos de lo que necesitaban unos meses atrás. Es momento también en que los cambios alimenticios del bebé cambian mucho, comienzan con purés y cambian a purés grumosos, donde la mayoría puede alimentarse solo de la mesa entre los 8 y 10 meses de edad.

¿Qué hacer?

“Descubro que los bebés que comenzaron a tomar leche de vaca antes del año en lugar de depender de la leche materna o de la leche de fórmula y alimentos ricos en hierro tienen más probabilidad de experimentar un nivel bajo de hierro», dice Natalia Stasenko, MS, RD, experta en nutrición pediátrica. “Para evitar la deficiencia de hierro, recomiendo a los padre esperar para incorporar la leche de vaca hasta después del primer año de vida del niño y servir alimentos ricos en hierro al menos dos veces por día».

1 a 2 años

Si bien los niños pequeños necesitan menos hierro del que necesitaban durante la lactancia, los niños pequeños todavía están en riesgo de experimentar deficiencia de hierro. Un factor de riesgo clave es beber demasiada leche. El vientre de su hijo tiene solo el tamaño de un puño cerrado: llenarlo con leche no deja lugar para alimentos ricos en hierro y aumenta la probabilidad de la deficiencia de hierro.

¿Qué hacer?

La AAP recomienda realizar pruebas de anemia a los niños de un año. “Para evitar la deficiencia de hierro en niños pequeños, recomiendo limitar el consumo de leche a no más de 24 onzas y combinar alimentos ricos en hierro con alimentos ricos en vitamina C para mejorar la absorción», dice Stasenko. “También educo a los padres sobre formas en que fomentar el hierro en la dieta sirviendo comidas más suaves (como carne molida) e incluir regularmente legumbres en el menú; ofrecer frutas secas cocidas como ciruelas y uvas pasas para los bocadillos y revisar las etiquetas de cereales para asegurarse de que estén fortificados con hierro».
Hay mucho que puede hacer para asegurarse de que su hijo evite la deficiencia de hierro. Además de alimentar a los bebés con fuentes de alimentos ricos en hierro y administrar la cantidad de leche que ingieren, hable con su pediatra en relación a realizar pruebas en su hijo por la deficiencia de hierro en su control al año.

¿Servir alimentos ricos en hierro?

Recomendación de la Academia Americana de Pediatría:

4 A 6 MESES:

Incorporar primero alimentos ricos en hierro

6 A 12 MESES:

Proporcionar dos porciones de alimentos ricos en hierro a diario

1 A 2 AÑOS:

Proporcionar una a dos pociones de alimentos ricos en hierro a diario

Alimentos ricos en hierro

Alimentos ricos en vitamina C

(incluir con fuentes de hierro diferente a la carne para aumentar la absorción)

Side-Lying Hold

  1. For the right breast, lie on your right side with your baby facing you.
  2. Pull your baby close. Your baby’s mouth should be level with your nipple.
  3. In this position, you can cradle your baby’s back with your left arm and support yourself with your right arm and/or pillows.
  4. Keep loose clothing and bedding away from your baby.
  5. Reverse for the left breast.

This hold is useful when:

Cross-Cradle Hold

  1. For the right breast, use your left arm to hold your baby’s head at your right breast and baby’s body toward your left side. A pillow across your lap can help support your left arm.
  2. Gently place your left hand behind your baby’s ears and neck, with your thumb and index finger behind each ear and your palm between baby’s shoulder blades. Turn your baby’s body toward yours so your tummies are touching.
  3. Hold your breast as if you are squeezing a sandwich. To protect your back, avoid leaning down to your baby. Instead, bring your baby to you.
  4. As your baby’s mouth opens, push gently with your left palm on baby’s head to help them latch on. Make sure you keep your fingers out of the way.
  5. Reverse for the left breast.

This hold is useful when:

Clutch or “Football” Hold

  1. For the right breast, hold your baby level, facing up, at your right side.
  2. Put your baby’s head near your right nipple and support their back and legs under your right arm.
  3. Hold the base of your baby’s head with your right palm. A pillow underneath your right arm can help support your baby’s weight.
  4. To protect your back, avoid leaning down to your baby. Bring baby to you instead.
  5. Reverse for the left breast.

This hold is useful when:

Cradle Hold

  1. For the right breast, cradle your baby with your right arm. Your baby will be on their left side across your lap, facing you at nipple level.
  2. Your baby’s head will rest on your right forearm with your baby’s back along your inner arm and palm.
  3. Turn your baby’s tummy toward your tummy. Your left hand is free to support your breast, if needed. Pillows can help support your arm and elbow.
  4. To protect your back, avoid leaning down to your baby. Instead, bring your baby to you.
  5. Reverse for the left breast.

This hold is useful when:

Laid-Back Hold

  1. Lean back on a pillow with your baby’s tummy touching yours and their head at breast level. Some moms find that sitting up nearly straight works well. Others prefer to lean back and lie almost flat.
  2. You can place your baby’s cheek near your breast, or you may want to use one hand to hold your breast near your baby. It’s up to you and what you think feels best.
  3. Your baby will naturally find your nipple, latch, and begin to suckle.

This hold is useful when: