Hablar con los pequeños sobre alimentos y nutrición

agosto 3, 2022 NIÑAS

Muchos padres quieren criar hijos que elijan y coman alimentos saludables. También desean que sus hijos crezcan con una autoestima saludable. Para ayudar a que los niños sigan ese rumbo, los padres pueden enseñarles sobre nutrición y salud.

Enseñarles a los niños sobre alimentación saludable es una buena idea, pero puede ser difícil. Es posible que los niños pequeños no entiendan todo sobre la nutrición. Algunos padres podrían usar términos demasiado básicos sobre los alimentos. Por ejemplo, los dulces son “malos” y las frutas “buenas”. Si bien esto puede parecer útil, a veces resulta confuso para los niños. Después de todo, tanto los dulces como las frutas saben bien. El objetivo es tener conversaciones sobre nutrición de un nivel adecuado para la edad que los ayude a entender.

Hablar demasiado sobre el peso de un niño podría afectar el desarrollo de una autoestima saludable. Los investigadores de la Facultad de Medicina de la University of Minessota les recomiendan a los padres que eviten hablar sobre el peso con sus hijos (incluso si es un problema) y que, en lugar de eso, hablen sobre alimentación saludable.

A largo plazo, lo que le dices a tu hijo sobre los alimentos y su cuerpo podría afectar la forma en que piensa y se siente con respecto a los alimentos y sí mismo. Las charlas positivas ayudan a crear un buen sentimiento con respecto a los alimentos y la salud, mientras que los comentarios negativos pueden afectar el deseo de comer alimentos saludables, y podrían perjudicar la autoestima.

En conclusión: para ser útil, cualquier charla sobre nutrición o sobre el cuerpo debe ser positiva y estar adaptada a la edad del niño. Ten charlas simples, directas y positivas. Usa ejemplos y palabras que tu hijo pequeño ya conozca.

ESTOS SON ALGUNOS EJEMPLOS DE CÓMO TUS

PALABRAS PUEDEN AFECTAR A TU HIJO PEQUEÑO:

AFIRMACIÓN POSITIVA

“El brócoli es verde y se parece a un árbol. Ayuda a tu cuerpo a crecer más y te ayuda a no enfermarte”.

“Tu cuerpo está creciendo para ser fuerte y poderoso”.

“Comamos alguna fruta. Es jugosa y dulce, y buena para tu cuerpo”.

“Los niños saludables salen afuera a jugar”.

LO QUE TU HIJO PIENSA SOBRE ESO

Esto se ve y suena interesante. ¿Es crujiente o blando? ¿Qué olor tiene? Me da curiosidad. Tal vez lo probaré.

Me gusta mi cuerpo. Puedo brincar, bailar, saltar y correr. Mi cuerpo puede hacer cualquier cosa que yo quiera. ¡Amo mi cuerpo!

Me gustan los alimentos dulces. ¡Parece deliciosa!

Estoy saludable porque amo jugar afuera.

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AFIRMACIÓN NEGATIVA

“Ese dulce es muy malo para ti. No deberías comerlo”.

“Tu {parte del cuerpo} es regordeta/gorda/demasiado grande”.

“¡Detente! Estás comiendo demasiado”.

“Si comes {alimento saludable}, no estarás saludable”.

LO QUE TU HIJO PIENSA SOBRE ESO

Me gusta este dulce. Sabe bien. Debe ser malo porque yo pienso que sabe bien.

Hay algo mal con mi cuerpo. No soy lo suficientemente bueno.

Debe ser malo comer cuando tengo hambre o cuando me gusta el sabor de los alimentos. Me avergüenzo de mí; soy malo.

Me siento bien, pero es mejor que coma ese alimento aunque no quiera; no quiero que nadie se enoje conmigo.


Lo que le dices a un niño sobre la nutrición y su cuerpo puede ser una fuerza poderosa en su desarrollo, en especial cuando está aprendiendo sobre los alimentos y desarrollando una autoestima fuerte.

Dado que todos los niños son diferentes, escucharán las “charlas sobre nutrición” de manera diferente. Escuchar comentarios positivos sobre los alimentos en sus primeros años puede crear un buen punto de vista desde el inicio y ayudar a tu hijo a sentirse orgulloso sobre su alimentación y su cuerpo. Usar demasiados términos negativos puede cambiar sus sentimientos sobre los alimentos saludables y podría perjudicar su autoestima.

Side-Lying Hold

  1. For the right breast, lie on your right side with your baby facing you.
  2. Pull your baby close. Your baby’s mouth should be level with your nipple.
  3. In this position, you can cradle your baby’s back with your left arm and support yourself with your right arm and/or pillows.
  4. Keep loose clothing and bedding away from your baby.
  5. Reverse for the left breast.

This hold is useful when:

Cross-Cradle Hold

  1. For the right breast, use your left arm to hold your baby’s head at your right breast and baby’s body toward your left side. A pillow across your lap can help support your left arm.
  2. Gently place your left hand behind your baby’s ears and neck, with your thumb and index finger behind each ear and your palm between baby’s shoulder blades. Turn your baby’s body toward yours so your tummies are touching.
  3. Hold your breast as if you are squeezing a sandwich. To protect your back, avoid leaning down to your baby. Instead, bring your baby to you.
  4. As your baby’s mouth opens, push gently with your left palm on baby’s head to help them latch on. Make sure you keep your fingers out of the way.
  5. Reverse for the left breast.

This hold is useful when:

Clutch or “Football” Hold

  1. For the right breast, hold your baby level, facing up, at your right side.
  2. Put your baby’s head near your right nipple and support their back and legs under your right arm.
  3. Hold the base of your baby’s head with your right palm. A pillow underneath your right arm can help support your baby’s weight.
  4. To protect your back, avoid leaning down to your baby. Bring baby to you instead.
  5. Reverse for the left breast.

This hold is useful when:

Cradle Hold

  1. For the right breast, cradle your baby with your right arm. Your baby will be on their left side across your lap, facing you at nipple level.
  2. Your baby’s head will rest on your right forearm with your baby’s back along your inner arm and palm.
  3. Turn your baby’s tummy toward your tummy. Your left hand is free to support your breast, if needed. Pillows can help support your arm and elbow.
  4. To protect your back, avoid leaning down to your baby. Instead, bring your baby to you.
  5. Reverse for the left breast.

This hold is useful when:

Laid-Back Hold

  1. Lean back on a pillow with your baby’s tummy touching yours and their head at breast level. Some moms find that sitting up nearly straight works well. Others prefer to lean back and lie almost flat.
  2. You can place your baby’s cheek near your breast, or you may want to use one hand to hold your breast near your baby. It’s up to you and what you think feels best.
  3. Your baby will naturally find your nipple, latch, and begin to suckle.

This hold is useful when: